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Sobre el proyecto

Formación pensada desde el bancal, no desde la teoría

Lufava Japaxa nació de observar el mismo patrón en decenas de huertos comunitarios: entusiasmo inicial fuerte, buena cosecha el primer año y después un cansancio silencioso cuando las tareas siguen recayendo en dos o tres personas.

Equipo docente revisando la planificación de un huerto comunitario sobre planos sesión de planificación, marzo

Cómo entendemos la gestión colectiva

No planteamos la agricultura urbana solo como una técnica de cultivo. La entendemos, sobre todo, como un ejercicio de organización de personas. Un huerto puede tener la mejor tierra del barrio y aun así apagarse si nadie sabe quién riega el martes o quién guarda la llave de la caseta.

Por eso el curso dedica tanto tiempo a los turnos, los acuerdos y los cuadernos de traspaso como a las técnicas de cultivo propiamente dichas. Buscamos que cualquier persona nueva pueda incorporarse sin depender de una explicación oral que solo conoce una persona veterana.

Ideas que guían el contenido

El grupo por encima de la persona

Diseñamos estructuras que funcionan aunque cambien las personas que las ocupan, con roles definidos por función y no por nombre propio.

Reparto realista de la carga

Proponemos calendarios de tareas que tienen en cuenta la disponibilidad real de cada participante, no una carga ideal que nadie puede sostener.

Todo por escrito, en algún sitio

Insistimos en dejar constancia de decisiones y acuerdos, aunque sea en un cuaderno físico colgado en la caseta de herramientas.

Adaptado a espacios reales

Los contenidos se apoyan en solares, azoteas y parcelas municipales de distintos tamaños, no en huertos ideales de laboratorio.

A quién está dirigido

El curso se dirige a personas que coordinan o quieren coordinar un huerto comunitario: asociaciones de vecinos, centros educativos, entidades sociales y grupos informales que cultivan un terreno cedido por un ayuntamiento o una entidad privada.

También resulta útil para quien participa como voluntario y quiere entender mejor cómo funciona la estructura del proyecto, más allá de la parcela que le toca cuidar cada semana.

Participantes en un taller práctico sobre cómo organizar un huerto comunitario taller abierto al barrio